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2010

Hugo Jaramillo Muñoz
María Fernanda Espinosa
Eloy Sánchez Rosillo
Isla Correyero
José Luis Díaz-Granados
Antonio Correa Lozada
Vilma Tapia Anaya
Malú Urriola
Mario Meléndez
Margalit Matitiahu
Margarito Cuellar
Víctor Cabrera
Carmina Estrada
Victoria Guerrero Peirano
Augusto Rodríguez
Ulises Estrella
Carlos Garzón Noboa
Carmen Inés Perdomo 
Nelly Córdova Aguirreo 10]>
 
 
 

Carmen Inés Perdomo G

 
 
 
 
 (Esmeraldas - Ecuador, 1973) Es Periodista. Tercer Lugar en el concurso de poesía femenina Gabriela Mistral. Colabora en revistas y periódicos del país. Ha participado en recitales nacionales e internacionales. Es autora del poemario Silencio en llamas, 2005. Colección Cuadernos de la SEDE N°. 8 Naufragio del Canto, 2008. Consta en las antologías: Mujeres poetas en el País de las Nubes, México, 2005-2006; La voz de Eros: dos siglos de poesía erótica de mujeres ecuatorianas, 2006; Antología de poesía Rayentrú, Chile, 2007; Nueva Poesía Hispanoamericana, Madrid, 2007; Antología poética Cascada de flores, Chile, 2008, LA VOZ HABITADA. Siete poetas ecuatorianos frente a un nuevo siglo., 2008.  Mención de Honor en Poesía en el Concurso Internacional Editorial Novel Arte  “2008 de Arte y Letras”, Córdoba- Argentina, 2008. Está próxima a publicar un nuevo poemario.
 
 
 
 
 
 
AÑORANZA DE UNA ESTACIÓN
 
 
 
Cuando los espejos de los astros
vislumbren inesperados momentos
se marchará la tarde
en busca de tu rostro.
 
Despoja el viento
el cansancio de  estas ciudades sin memoria
un juego de  sombras 
alimenta al sueño.
 
En tus ojos,
el reloj de  la torre se detiene
al paso de un  rayo
en la quietud de las horas
las calles se llenan de harapientos recuerdos. 
 
El destino profundiza el camino
como mar en furia sobre la arena,
me introduzco en el fracaso del día y de las caracolas,
en los arbustos sin retoño 
frente a las cenizas de antiguos portales
llueve la noche
sobre sus hojas, sobre mis huellas.
 
 
 
LA ROSA EN MIS MANOS
 
 
Desnuda la rosa entre mis dientes
un delirio de nostalgias
como  mirada del ave frente al ocaso
como  juego del viento
como el muelle sin la barca
como rayo de luz en un abismo
el mar es la rosa que abre mi boca.
 
 
 
EXISTENCIA
 
 
Estos huesos aún vivos,
la memoria,
y el despertar de niña inquieta.
 
Tiembla  la voz.
 
Retazos de música
caen entre mis dedos.
 
 

 
OTOÑO NOCTURNO
 
 
 
Llueve sobre mis hojas
y el llanto se pierde en el crepúsculo
se abre el viento,   
humedece mi ausencia.
Cuando no hay  árboles que  protejan
la nostalgia en los sueños,
enferma la madrugada
y las oscuras callejuelas
habitan en mi memoria.
Volverá a ser la sombra
florecerá  la nada
con su añejado aroma.
El tiempo duerme
con música de antaño
deshoja sus pétalos
y espera al día
mutilando soles.
 

 
 
PRESAGIO
 
El bosque cierra sus párpados y me encierra
 
Jorge Teillier
                                                                      
 
 
De nuevo, día y noche
caminan juntos sobre techos mojados
como santuarios de pueblos.
 
Junio,
           mar descalzo,
luna de cristal, geometría espesa.
El silencio es penumbra,
solo aparece tu risa despojada   
¿Qué sueño te hace zozobrar
a la deriva del crepúsculo.?
                                                     
Como gato de luna,
habitas en la lluvia,
                               lánguido,
vacío.
                                                     
Detrás de mis párpados,
            emerge esta ciudad apolillada.
 
Mariposas revolotean
en torno al fuego
y no hay cantos del tiempo.
 
Abro los ojos:
                       tu voz ya no tiembla.
 
 

 
 
GRAFÍAS
 
 
I
 
Tu llanto se diluye en mis manos
como música de cristales.
 
Tu mirada,
oscuro desvelo,
me inunda.
 
Me sumerjo en tu hálito
ausente.
 
 
II
 
La noche abraza lo oculto,
muestra sus filos de fuego
que caen en la pradera.
 
Pájaros lacustres dormitan su esplendor.
Cantos trizados
como un espejo que el silencio muerde.
 
En la cima del vuelo,
el viento desdibuja mi cuerpo.
 
 
III
 
Agua susurrante: la palabra.
Me hundo como náufrago
en las tinieblas.
 
Deambulo,
desfallecida hasta volver
en una hoja en blanco.
 
 

 
 
PEQUEÑAS PALABRAS
 

 
1
 
 
Sólo el mar y
el aire
 
ningún cuerpo,
 
un espejo
y una mirada callada.
 

2
 
 
Antes fue el vacío
en la otra orilla de mis ojos
a la hora de despertar.
                   
He olvidado mi rastro.
 

 
3
 
 
Tiembla la voz
escapa un aire en el desvelo
para hacer un reloj de arena
para perderme.
 
 

 
4
 
 
 
Su cuerpo perdido
en el blanco lívido
juega con su canto          
su música llueve en la memoria
por donde habita una jaula vacía.
 
 
 

5
 
 
Dos cuerpos
cerca de la música de sus latidos
fulgores perdidos
se juntan
para bailar en la sombra.
 
 
 
 

 



 
 
 
 
 
 
 

AUSPICIOS