SIMON ZAVALA
GUZMÁN
Guayaquil,
1943. Jurista. Poeta y Ensayista. Premio Latinoamericano de Poesía, Fundación
GIVRE, Buenos Aires, Argentina, 1983; Premio Literario Internacional ABRACE,
Montevideo, Uruguay, 2006-2007
a su libro “GRAFIAS”. Ha publicado: “Dimensión de un Transeúnte¨,
1973; ¨Anatomía de un Grito¨, 1974; ¨Biografía Circular¨, 1976; ¨Canto a la Esperanza¨, 1979;
¨Cantos de Fuego¨, 1983, 2da edición 1987; ¨Manifiesto del Hombre¨, 1984;
“Lascivos¨, 1991, ¨Reconstrucción de la Verdad¨, 1992; ¨Fisonomías¨, 1993, 2da edición
1998; “Memorial”, 1995; “Antología Poética” 2003; “Las formas diluidas”,
(poemas de adolescencia), 2003; “En las líneas de la mano” (coautor), 2004:
“Opera Salvaje del Amor y el Eros”, Lima, 2004; “Huellas/Marcas”, edición bilingüe
español-portugués, (coautor), 2006; “GRAFIAS”, edición bilingüe español-inglés,
Montevideo, 2007; “Posiblemente Somos Memorias de la Piel” (coautor), 2007: “Con
el verbo a cuestas”, Depot, Estado de Virginia, WV, Estados Unidos, 2008;
“Poetry Selección”, edición en inglés, Editorial Alción, Córdova, Argentina,
2009.
CAMINO HACIA
LA LIBERTAD
Con
las manos prestas a retomar
la
biografía de los guerreros
con
1as palabras esperando el viaje.
hacia
la poesía
con
las ideas agazapadas listas
para
el gran salto,
tenemos
que abrir el tiempo.
No
importa, por ahora, si nuestro.
puño
anónimo es sólo una noticia
que
encalla en los tejados.
Manos
fuertes trazaron 1a ruta
de la
libertad
aunque
hayan violentado los
colores
esa
policromía de los trigos
batiéndose
entre vientos.
No se
puede dejar que el tiempo
nos deshoje.
Hay
que ir al asalto de los días,
desbaratar
las horas, asediarlas
con
la pólvora de nuestros pulmones.
Tampoco
hay que dejar a un lado
el
vino del amor,
es necesario
sembrar un bosque de
sonrisas.
Plantar el sol.
Pero
debemos poner las visiones
en nuestra realidad .
estar
lúcidos frente a la certeza
del
hongo de hidrógeno, al rumor
del
que fue asaltado por desconocidos
y
abaleado en el silencio a gritos
de una calle
donde
pesa doblemente la noche.
Para
abrazar la libertad
tenemos
que hacernos una edad entre
el
pasado y el futuro, -2-
con
el crepitar de las espigas
hay
que construir
la
ciudad de los relámpagos humanos,
pisar
a los dragones de fuego. Sólo así
nacerá
la libertad. De este encuentro
entre
la memoria y 1os nuevos
acontecimientos,
de
esta tormenta real de sueños
que
se desata en nuestras mentes,
de
este nuevo semen que debe caer
implacablemente
sobre
la tibia piel de una manzana.
CANTO
A
LA ESPERANZA
Sólo
cuando seas libre
entenderás
el vuelo de los
pájaros
su proyectada sombra .
sobre
la. espalda terca de los
siglos .
la
dimensión exacta de sus alas.
Ojo,
piedra, luciérnaga fantástica,
cabalgarás
sobre la claridad
de
tus ideas.
No
habrá un resquicio para el
descanso
de tu mente,
tu
voz será un océano, una luz
que
rompa el tímpano del tiempo.
Irás
hacia el espacio
para
que el golpe de tu huella
inicie
el trazo perfecto de la forma.
Para
entonces
ya no
tendrás cadenas, ser alado,
verbo
encendido
lengua
simultánea
camino
para siempre
hombre
te
crecerán jilgueros en las
manos
y
cruzarás
viajero
ineludible
por
todos los besos de la tierra
sembrando
la esperanza.
PERSUASION
Algo
nos tira hacia la tierra. Corno
si
nos llamara
su
virginal sintaxis de ríos y semillas.
No
sabemos
si
es el leve ajetreo del arado
sacudiendo
el polvo de sus huellas
o si
es el árbol
que
quiere detener el viento
entre
estampidos de hojas y raíces,
o son
aquellos huesos amarillos
que
transitan
bajo
el desvelo de los surcos
como
queriendo prolongar su muerte.
Algo
nos llama. Nos jala hacia la
marejada
del yodo y los metales,
hacia
el vínculo verde. A su torrente
de litorales frescos.
No
nos cuesta, es verdad, andar por su
epidermis.
Varios mundos lo han hecho.
Sobre
sus cicatrices han ido trepando
sin
agobio
los
diluvios, las ciudades, los cíclopes,
y
universalmente el hombre, labrador,
permanente
de odiseas.
El ha
sacado de la tenacidad sus
manos. Ha puesto el equilibrio
con sus dedos.
Frente
al
despeñadero ha sido como una
indeclinable
aurora
de corajes. Como un cincel que
escribe
la
urgencia cotidiana de su barro.
Algo
nos llama hacia la tierra desde
Todos los hechos. No importa que
ese grito venga
del
espejismo quieto del desierto
o de
la grieta
arteria
natural que silenciosa pasa por
mapa.
Su
voz es un pulso plural
un
remanso de sonidos y frutas
un
fuego geográfico que salta
ante
el asombro. Así nos llama.
Sabe
que volveremos
VORAGINE
Si
estuvieras aquí y me
preguntaras
en
qué quicio tengo que
arrimar
la
hora de mi sino,
en
qué rampa debe anclar
la
vela de mi barco,
detrás
de qué telón
debo
dejar mi drama cotidiano;
te
respondería
de
raíz
que
mi hora está sobre el trayecto
y
brota bajo el sol
y se
derrama
como
un intermitente
territorio
de ojos;
que
mi nave
es
una arteria larga
verdadera
donde
viaja la savia de la
tierra
como
una muchedumbre vegetal
buscando
el día luminoso;
que
mi drama
es el
drama del hombre,
la
suerte del maíz, la resistencia
de la
ciudad sitiada;
un
drama
tras
el cual hay un deseo colectivo
de
quebrar el planeta
y
poner alrededor del mundo
otro escenario.
PROYECCION
PARA El HOMBRE
Si
alguna vez encuentras
que
palidece tu presente
piensa
que
no es sólo una imagen
o un sonido
reptando
en el baúl de los
disfraces
ni
una fuga
hacia
la irrealidad.
Recoge
tus palabras
recupera
la sed de analizar
el
mundo
ten
hambre
convulsiona
el día
sé
siempre un sembrador de
puños.
Vuelca el paso al camino
de
adelante
levanta
la raíz.
Todavía
falta mucho para
encender
la
libertad de todos.
EL
SUEÑO DE
LA PAZ
Cuando
vuelvas a nacer hombre del
universo
cuando
vuelvas a ver florecer
tu
memoria por
sobre
las galaxias y los siglos
cuando
la tierra este planeta viejo
y
podrido
sea
un pequeño grano de arena
en tu
mano
cuando
tus ojos plenamente
iluminados
por
el recuerdo
de
los muertos y calcinados en los
desfiladeros
de la historia
vuelvan
a ver
cuando
tu pensamiento lúcido
y
real haga
vibrar
los acontecimientos en
tu
mente
vuelve
los ojos la memoria y la vida
hacia
nosotros.
hacia
estos cuerpos petrificados que
lentamente
van -vamos- muriendo
en
los fogonazos sanguinolentos
de
las tanquetas y las bazucas
en la
saliva envenenada de
los
detentadores
del
poder
dueños
del hambre de los demás
en
las pezuñas de los torturadores
y su
picana
de
los asesinos a sueldo comprados sin pudor
-si
es que a algún asesino puede
comprárselo con pudor-.
en las manos, delicadamente cuidadas de
los
verdugos siniestros que diseñan
las estrategias del imperio
en las guerras frías y sucias
y en 1as guerras
bacteriológicas y mercenarias
en
las guerras de sangre y fuego contra
los
pobres y los oprimidos
donde
el fuego felizmente
es el
generador de una nueva sangre
en
las cárceles inmundas
donde
se mata
-se
pretende matar-
con
sadismo la dignidad
del
ser humano
pero
donde queda su pensamiento como
un
puño invencible,
en
los basureros donde legiones
de
hombres
mujeres
ancianos y niños
se
disputan a dentelladas
un
desperdicio
maloliente
mientras
la gula infla la panza
y los
bolsillos
de
los ladrones de cuello blanco
terno
saint loren
corbata
de la quinta avenida
en
las calles lúgubres
en
las tabernas en los parques
y
cabarets
donde
nuestras hermanas
y nuestras mujeres .
tienen
que hacerse putas desde niñas
porque
algo hay que comer
en
los cadalsos en las letrinas
y en
los cementerios
cansados
de tantos despojos vivos
que
quieren dormir en sus tumbas
un
pedazo de sueño.
Cuando
vuelvas a nacer hombre
del
universo
y en
tu paso por el tiempo
hayas
desmenuzado
el
significado de la alegría de la vida
-aún
con todos los dolores-
y en
tus retinas eternas lleves la idea de
construir
otro mundo
otro
planeta tierra
vuelve
primero sobre estos desafíos
que
se van quedando intactos
y
siembra la paz y conviértete
en agua y sed en sol y luz
en pan y abrigo.
Haz
entonces de tus manos la paz.
De tu
boca la paz de tu cuerpo la paz
de tu
sexo la paz. De tu palabra la paz.
Pero por sobre todo
por
sobre la memoria y las vivencias
por
sobre la poesía de modelar
un
planeta
de
levantar un nuevo fuego
para
la libertad de todos
haz
de tu mente
LA PAZ
para siempre.