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2010

Hugo Jaramillo Muñoz
María Fernanda Espinosa
Eloy Sánchez Rosillo
Isla Correyero
José Luis Díaz-Granados
Antonio Correa Lozada
Vilma Tapia Anaya
Malú Urriola
Mario Meléndez
Margalit Matitiahu
Margarito Cuellar
Víctor Cabrera
Carmina Estrada
Victoria Guerrero Peirano
Augusto Rodríguez
Ulises Estrella
Carlos Garzón Noboa
Carmen Inés Perdomo 
Nelly Córdova Aguirreo 10]>
 
 
 
SONIA MANZANO VELA
 


 
(Guayaquil, 1947). Doctora en Ciencias de la Educación, con una especialización posterior en literatura. En 1989 se hizo acreedora al Primer Premio del I Concurso de Cuento Feminista Ecuatoriano. En 1993 obtuvo el Primer Premio en la III Bienal de Novela Ecuatoriana. En 1999 el municipio de Quito le entrega el Premio “Joaquín Gallegos Lara” a su libro “Flujo escarlata”. Obra publicada: Poesía: El nudo y el trino (1972), Casi siempre las tardes (1974), La gota en el cráneo (1976), La semana que no tiene jueves (Guayaquil, 1978), El ave que todo lo atropella (1980), Caja musical con bailarina incluida (1984), Carcoma con forma de paloma (Quito, 1986), Full de reinas (Quito, 1991), Patente de corza (Quito, 1997),Ultimo regreso a Eden (2005), Poesía Junta (2008). Novela: Y no abras la ventana todavía -zarzuela ligera sin divisiones aparentes-, Cuento: El flujo escarlata -Premio Nacional de Cuento "Joaquín Gallegos Lara", Quito, 1999-. Ha participado en las siguientes antologías: Lírica ecuatoriana contemporánea (Bogotá, 1979), Palabras y contrastes: antología de la nueva poesía ecuatoriana (Cuenca, 1984), Between the Silence of Voices: An Anthology of Contemporary Ecuadorean Women Poets (Quito, 1997), Antología de narradoras ecuatorianas (Quito, 1997), Memorias II Festival de Poesía Eskeletra'98 (Quito, 1998), Poesía erótica de mujeres: Antología del Ecuador (Quito, 2001), Cuento ecuatoriano contemporáneo (México, 2001).




MIÉRCOLES SIN CENIZA

 

Si esperan por mí

esperen sentados.

Por cada mil veces que me voy,

una, regreso,

por cada vez que regreso

nadie espera por mí.

 

Cada vez que yo he vuelto me he encontrado

con una estación distinta

 y un pueblo diferente.

 

No creo ser esa que baja

con una sola maleta.

Yo soy la que se queda adentro de los trenes

esperando que un pueblo

se estacione en sus ojos.

 

Es miércoles sin ceniza,

en la frente me trazo

la señal de la bruma que destilan los trenes.

 

 

ABRAZOS ARQUEOLÓGICOS

 

Dos esqueletos juntos no hacen un amor prehistórico,

huesos ávidos de sí mismos

no hacen abrazos arqueológicos.

No necesariamente quienes ponen las mismas palabras sobre la mesa

mueren juntos en la misma cama.

Dos ausencias unidas por la espalda

duermen en un solo olvido.

 

Más piedras sobre estos huesos hubieran impedido

siglos de imprecisiones históricas.

Por ahora, todas estas palabras separadas

no forman más que momentos tardíos

dentro de un largo período deformativo temprano.

 

Vaciaré en bronce muecas zoomorfas

cuya estupidez vaya de oreja a oreja,

y colgaré una hamaca de cobre entre mis fosas nasales

para que así sea más fácil que pastoreen mi vida.

 

Si tenso el arco, como solía hacerlo,

le atinaré a la manzana de la garganta

y dejaré libre el pájaro de la cabeza.

Las puntas de estas flechas fueron sumergidas

en un odio de obsidiana,

no obstante, me curaré por su curare

de cualquier aberración histórica.

 

De huesos será la próxima crónica sobre la cual escriba.

Boomerang, regresa

y golpéame en esta terminal nerviosa

que aún emite señales.

 

 

 


POEMA INSÍPIDO INSPIRADO EN

CIERTA HISTORIA DE DEFOE

 

Viernes:

en verdad os digo

que tú ya estarás cómodamente instalado en la isla

cuando yo, apenas, esté pisando naufragio firme.

 

Antropófago:

conserva mis ralos dientes

 alrededor de tu cuello.

 

Quise  aprender a vivir, pero nada se aprende

a través de los innumerables cursos que, a este

                                                                         [respecto,

se toman por correspondencia.

 

Viernes, ayer fue jueves y es probable

que mañana tampoco acodere en ningún pecho.

 

Vuelvo al sitio del que nunca he salido:

mi soledad es la isla descubierta por nadie.

 

 

Consigo va quien conmigo iba

antes de descubrir

que hay coronas distintas

para reinas diferentes.

 

Voy a volver en mí

si es que recuerdo cómo.

 

Me he agotado como tema

en una conversación que todavía no comienza.

 

No pasarán:

Tiendo una alambrada de signos

entre lo que la nostalgia dice

y lo que la desmemoria connota.

 

Esta es mi flor

aunque la luz la aplaste.

 

TRATA DE CORZAS

 

El tacto del tratante

sopesa la dudosa turgencia de mis vidas anteriores

 

Y al oprimir nudo a nudo gordiano

las axiales infamias de mi nomenclatura

los dedos le quedan impregnados

de esmeraldas tardías

 

El tratante humedece su pulgar

y lo levanta al viento

luego rotura en línea recta

la estepa indivisible de mi espalda

 

hecho lo cual paga lo que peso

con perlas que escarba de su boca

 

Me lleva a sus dominios 

me enseña el uso del cuadrante

y el uso manoseado del desuso

 

asignándome de una vez y para siempre

el nombre del día más largo de la Historia

 

El tratante lía su cigarro

y arroja sus botas un poco más allá de donde flotan

doradas moscas del más verduzco sueño

 

Mi uña más larga se introduce

en la cerviz aletargada del tratante

 

El tratante se baja de la hamaca

y me enseña el uso de la muerte

 

CORZA AL AGUA

 

Yo era el mar flotando a la deriva

en el ojo revulsivo de la sorda tormenta

 

apiñadas a los bordes del destiempo

iban la aves

                de las piernas fláccidas

 

Yo era una flor casi caníbal

que deglutía frutas

que hedían a pescado

 

No obstante la carnosidad que me recubre

soy el único hueso que ahora me atraganta

soy el feto terriblemente viejo

que muere por su propio tabaquismo

en las aguas servidas

de su memoria amniótica

 

 

No sé a quién ofrezco

esta ballena blanca

este arponeado grito que va borrando a gritos

la afonía bitonal

de este mensaje

 

Salobre es la saliva que ahora trago

en un intento verde de brotar por tus ojos

 

Aquí en este pudridero

las olas desovan sus palabras

 

Salobre es la mentira que ahora llega

hasta el pútrido suicidio de mis mares

 

Me tomo la libertad de rechazar

el pollo frito y el puré de papas

de estas ultima cena

 

Hago ejercicios preparatorios

cojo cables eléctricos

con el corazón mojado

 

Abomino de cualquier consuelo tonsurado

y de cualquier indulto que llegue

a insultantes deshoras

 

Acepto apenas

el revuelo del halcón

amarrado a mí brazo

 

el revuelo de la que habla

es asunto estrictamente mío

 

 

Me tomo la libertad de anteponer

la madrugada

a la morosa noche

 

Me tomo la palabra y me atraganto

me tomo el pulso y me declaro viva

 

Me tomo por asalto y desvalijo

lo que queda de mí

cada que muero

 

 

°°°

 

Yo fui ese tren

que me dejó sin piernas

 

Yo fui quien se empujó

sobre el mismo segundo

en que la luz pasara

 

Un sin dolor estampa

la ausencia del dolor

en la mitad perdida

 

A varios años luz

de la estrella más próxima

arroja burbujas casi póstumas

la mitad mutilada

 

°°°

 

Se dividen las aguas

y cruza al fin mi voz

de esta hoguera a la otra

 

Atrás de mi se cierran

los fuegos indivisos

 

Atrás de mí

las hordas incendiarias

pudren mi carne cruda

entre sus flojos belfos

 

Avanzo

piso las ascuas del próximo milenio

 

me enfrento a nuevas aguas     las divido

 

Mi fuego  se queda entre sus fuegos

y ya no cruza

de esta hoguera hasta aquella

que crema mis dos pies

en las cenizas

 

CADÁVERES DE FLORES

 

Flores en mis tobillos

flores alrededor de mis muslos

flores brotando desde todos los orificios de mi cuerpo

 

Flores anales

vaginales

lacrimales

flores de turbios colores seminales

 

Flores perfumando el vino en que sumerjo

trozos de carne floja que morirán conmigo

 

Flores regadas por mi habitación vacía

confundidas con mis prendas interiores

 

Flores colgando del hacha del verdugo

flores orlando las sienes del desvelo

 

Flores que venderé a la entrada de un cine

y que arrojaré desde una rueda moscovita

 

Flores de plumas

flores de pelos

flores saliendo en procesión

desde un pubis despoblado

 

Flores adornando la montura                            

de la jinetera más joven

flores de vientos encontrados

flores de vientres encontrados

 

Flores colgando de la solapa de un gánster

flores de tallos largos

y corolas hambrientas

 

El día en que me ahogue para siempre

tendré repletos los bolsillos

con cadáveres minúsculos de flores

 

“ESPERANDO A GOGOT”

 

Ayer esperé a que alguien viniera

sentada a la vera del camino,

camino sembrado de zozobras

como lo es cualquier atajo del Destino.

 

Aparte de mí, dos vagabundos

esperaban a Godot bajo de un árbol,

¿Quién es Godot?, les pregunté directo,

Y respondieron: Godot es el frío sobre el mármol,

 

es un falo desmayado entre las piernas

de la Muerte pobremente satisfecha

es la Nada inoculada entre las venas

 

de la Vida sensual y distraída

que transcurre veloz como una flecha:

Godot es la Verdad de espera eterna.

 

 

 

 

 

 


 


 



 
 
 
 
 
 
 

AUSPICIOS