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2010

Hugo Jaramillo Muñoz
María Fernanda Espinosa
Eloy Sánchez Rosillo
Isla Correyero
José Luis Díaz-Granados
Antonio Correa Lozada
Vilma Tapia Anaya
Malú Urriola
Mario Meléndez
Margalit Matitiahu
Margarito Cuellar
Víctor Cabrera
Carmina Estrada
Victoria Guerrero Peirano
Augusto Rodríguez
Ulises Estrella
Carlos Garzón Noboa
Carmen Inés Perdomo 
Nelly Córdova Aguirreo 10]>
 
 
 

Vilma Tapia Anaya

 
 
 
 
Nació en La Paz, Bolivia, en 1960. Trabajó en los ámbitos de la educación, de la investigación y de la gestión social en las comunidades rurales de su país. Actualmente se dedica a la gestión cultural. Es autora de los libros (poesía) Del deseo y de la rosa (1992); Oh estaciones, oh castillos (1999); Luciérnagas del fondo (2003); Corazones de terca escama (1995, 2004); La fiesta de mi boda (2006) y El agua más cercana (2008). Poemas suyos han sido incluidos en la Antología de la poesía bolivianaPoesía entre dos mundos (2004), en la que la selección y la traducción al alemán son de Wolfgang Ratz. Representó a Bolivia en varios encuentros internacionales de escritores y poetas. Ha colaborado con ensayos breves, poemas y otros textos en libros, periódicos y revistas de Bolivia, Colombia, España, Portugal, Bélgica y Austria. (2004) hecha por Mónica Velásquez Guzmán y en la antología bilingüe
 

 
 
1
Algo más que un lirio (De Corazones de terca escama, 1995)
 
Algo más que un lirio
voy a dibujar para ti:
abultadas almohadas
encajes
sábanas y bordados
y en las sábanas
todo
para devolverte la cuna
 
 
2
Vuelvo de la noche (De Corazones de terca escama, 1995)
 
Vuelvo de la noche
de la calle
del espanto
mi niño duerme
 
 
3
Vienen (De Corazones de terca escama, 1995)
 
Vienen
 
 
Con sus anchas polleras
                         se abren paso
entre las flores amarillas
de los cardosantos del valle
 
 
Le sonríen al sol
 
 
Tienen los pechos desnudos
         y pegadas a ellos
las bocas de los hijos
que entre sus trenzas
se mecen
 
y las multiplican
 
4
Una voz me llama (De Oh estaciones, oh castillos, 1999)             
 
Una voz me llama
no sé desde dónde.
 
Es una voz que gobierna
el viento que me danza.
Es mi música al oído.
 
Vamos:
caminando, caminante.
 
A su ritmo voy oliendo
las profundas sustancias
de la tierra.
 
Tras su origen he tocado
máscaras
y también transparencias.
Me he desnudado en zonas peligrosas
y estoy ilesa. Sin daño.
 
Otra es esta crucifixión.
 
Desde antiguas certezas
una voz (que venero)
grita mi nombre.
 
 
 
5
Tú bien sabes, madre (De Oh estaciones, oh castillos, 1999)
 
                         a Guayasamín
 
Tú bien sabes, madre
hemos cruzado ríos de sangre
encogidos, llorosos.
 
Aquí  vivimos en el espanto:
nuestros hijos se nos mueren
caminamos con las entrañas apretadas.
 
Nuestra sed recibe sólo vinagre y es insaciable.
 
Mira nuestros rostros
tenemos los ojos enloquecidos de angustia
y las bocas sin color y mudas.
 
Desde aquí, madre amada
desde entonces               soy indio y tu hijo
pido que tus pechos no dejen de gotear
su blanca, nutricia leche sobre mi pintura.
 
Para que tú puedas verme abrir
un cielo para la era                   (al fin una morada)
de cuerpos que se yergan como las flores del alba
muy juntos, uno cerca al otro
resplandeciendo la luz de la ternura.
 
 
 
6
Lento (De Luciérnagas del fondo, 2003)
 
Lento
cayó
a mis brazos
un árbol
 
desolada
no supe
cerrarle los ojos.
 
 
 
 
7
Contemplación I. Del afuera (De El agua más cercana, 2008)
 
Tendidas colinas de la tarde
 
                             lejanas como las nubes
 
El soplido de su callada respiración
 
recorta
 
las paredes
 
de mis vértebras
 
 
 
 
 
 
 
 
 
8
Árbol, memoria y anunciación (De El agua más cercana, 2008)
 
Las manos como hojas
Se encantan en el aire…
Giussepe Ungaretti 
 
 
La  terca fijación de tus raíces
hace que adentro
gire
un aro incandescente
 
El suelo (te) está nutriendo
mi muerte
 
Inclinada
cruzo de esta mudez
a la tuya
 
definitiva
 
la serenidad de tu altura
es una verdad
 
Adentro
 
unos brazos crecían
como doradas ramas
 
Dancemos
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
9
Yo suplicante (De El agua más cercana, 2008)
 
                   a Paul Celan
 
de la mañana
ofrecías
tu pétalo más leve
un poco desprendido
ya de ti
 
del final de la mañana
traías
la desnuda concentración
de la tristeza
 
en la respiración del día
íntegro cumpliste
tu sol verde
 
tu verde sombra
 
todas las horas
pueden ser la hora
 
Hábla
me
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
10
Río Yamuna (De El agua más cercana, 2008)
 
 
He cumplido cuarenta y siete años
sobre las aguas del río Yamuna
 
Iba con mi alma postrada
 
Ningún azar me ha navegado
por las aguas del río Yamuna
 
por ningún mérito fui regalada
 
Las quietas reverberaciones del Yamuna
llenaban mi corazón de felicidad
 
sentía el perfume de las flores
de los imperecederos kadamba
 
Entrecerraba los ojos
encantada
 
y el remero sonreía
 
secaba su frente y nos enseñaba los nombres
de templos de alargadas cúpulas
visibles detrás
de la nívea respiración
de las aguas del Yamuna
 
Había silencio
 
pájaros de un inverosímil turquesa
y otros
y muchos más
 
Lentas vacas se acercaban a la orilla
 
A mi lado había unos ojos claros
desaparecidos del mundo
 
 
 
 
 
 
 
 

 



 
 
 
 
 
 
 

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