Nació en La Paz,
Bolivia, en 1960. Trabajó en los ámbitos de la educación, de la investigación y
de la gestión social en las comunidades rurales de su país. Actualmente se
dedica a la gestión cultural. Es autora de los libros (poesía) Del deseo y de la rosa (1992); Oh estaciones, oh castillos (1999); Luciérnagas del fondo (2003); Corazones de terca escama (1995, 2004); La fiesta de mi boda (2006) y El agua más cercana (2008). Poemas suyos
han sido incluidos en la Antología de la
poesía bolivianaPoesía entre dos mundos
(2004), en la que la selección y la traducción al alemán son de Wolfgang Ratz.
Representó a Bolivia en varios encuentros internacionales de escritores y
poetas. Ha colaborado con ensayos breves, poemas y otros textos en libros,
periódicos y revistas de Bolivia, Colombia, España, Portugal, Bélgica y
Austria. (2004) hecha por Mónica Velásquez Guzmán y en la antología
bilingüe
1
Algo
más que un lirio (De
Corazones de terca escama, 1995)
Algo más que un lirio
voy a dibujar para ti:
abultadas almohadas
encajes
sábanas y bordados
y en las sábanas
todo
para devolverte la cuna
2
Vuelvo de
la noche (De Corazones de terca escama,
1995)
Vuelvo de la noche
de la calle
del espanto
mi niño duerme
3
Vienen
(De Corazones de terca escama, 1995)
Vienen
Con sus anchas polleras
se abren paso
entre las flores amarillas
de los cardosantos del valle
Le sonríen al sol
Tienen los pechos desnudos
y pegadas a ellos
las bocas de los hijos
que entre sus trenzas
se mecen
y las multiplican
4
Una
voz me llama (De Oh estaciones, oh
castillos, 1999)
Una
voz me llama
no sé desde dónde.
Es una voz que gobierna
el viento que me danza.
Es mi música al oído.
Vamos:
caminando, caminante.
A su ritmo voy oliendo
las profundas sustancias
de la tierra.
Tras su origen he tocado
máscaras
y también transparencias.
Me he desnudado en zonas peligrosas
y estoy ilesa. Sin daño.
Otra es esta crucifixión.
Desde antiguas certezas
una voz (que venero)
grita mi nombre.
5
Tú bien sabes, madre (De Oh
estaciones, oh castillos, 1999)
a Guayasamín
Tú
bien sabes, madre
hemos cruzado ríos de sangre
encogidos, llorosos.
Aquí
vivimos en el espanto:
nuestros hijos se nos mueren
caminamos con las entrañas apretadas.
Nuestra sed recibe sólo vinagre y es
insaciable.
Mira nuestros rostros
tenemos los ojos enloquecidos de
angustia
y las bocas sin color y mudas.
Desde aquí, madre amada
desde entonces soy indio y tu hijo
pido que tus pechos no dejen de gotear
su blanca, nutricia leche sobre mi
pintura.
Para que tú puedas verme abrir
un cielo para la era (al fin una morada)
de cuerpos que se yergan como las flores
del alba
muy juntos, uno cerca al otro
resplandeciendo la luz de la ternura.
6
Lento
(De Luciérnagas del fondo, 2003)
Lento
cayó
a
mis brazos
un
árbol
desolada
no
supe
cerrarle
los ojos.
7
Contemplación I. Del afuera (De El agua más cercana,
2008)
Tendidas colinas
de la tarde
lejanas como las
nubes
El soplido de su
callada respiración
recorta
las paredes
de mis vértebras
8
Árbol, memoria y anunciación (De El agua más cercana, 2008)